La decisión es firme Mike, voy a esperar. No creo que nunca haya conocido a alguien mas paciente que yo, no creo que nadie vaya a entregarle tanto, y lo que aún queda.
Sé que cuando leas esto pensarás que no quedan motivos para luchar después de dos años, y es por esto por lo que te escribo.
Llevaba días pensando que todo había acabado porque había dejado de sentir, y sólo tuvimos que oir nuestras voces.
No voy a negar que cuando marqué su número temblaron cada uno de mis músculos, nerviosa como la primera vez que bajé las escaleras sabiendo que me habían comprado la bici. Nerviosa como la primera vez.
Descolgó el teléfono...y se rompieron las barreras. Verdades como puños. Aún hay algo por lo que luchar..
Aún hay algo porque nada es tan negro como lo vemos ahora.
Fueron 4 horas de suspiros, confesiones...y risas. Por unas horas, fue un cara a cara, sin mirarnos a los ojos. O quizás si Mike...Quizás necesitábamos pedirnos esperar, sin pronunciar esas palabras.
No voy a negarte, hubo lágrimas, pero algunas fueron de felicidad. Otras, quizás...impotencia.
Durante este tiempo no he pensado en el pasado, así que tampoco voy a preocuparme ahora en el futuro. Me quedo con el presente, y ese Mike, el mio...está a su lado. Aún hay mucho por lo que luchar, y esas palabras no dejan de resonar en mi cabeza.
Durante 4 horas Mike, nos dimos las fuerzas necesarias para esperar.
http://www.youtube.com/watch?v=FOjdXSrtUxA
miércoles, 1 de mayo de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
El resto de mi vida, y la razón.
Siempre hay un momento en el que no estás segura de nada. Supongo que hay días donde todo es negro, y mires donde mires no encuentras una razón para seguir.
Supongo que cuando las cosas no dependen de ti, cuando todo viene impuesto, cuesta el doble, pero también hay un momento en el que te das cuenta que tienes que apartarte, que en definitiva, no es tu momento.
Ahora no hay momentos, y tampoco ilusión. Existen muchas preguntas, dudas, y un largo camino por recorrer. Que hay razones escondidas.
No sabes si esto es una parada, una opción en el camino, o el principio de muchas cosas.
Sólo sé que no puedes cambiar lo que fue, solo sé que manda el corazón, y que en la lucha cabeza - corazón, hay batallas perdidas.
Ahora, ni siquiera existe el ahora.
Esperar como parte de nuestro camino.
Supongo que cuando las cosas no dependen de ti, cuando todo viene impuesto, cuesta el doble, pero también hay un momento en el que te das cuenta que tienes que apartarte, que en definitiva, no es tu momento.
Ahora no hay momentos, y tampoco ilusión. Existen muchas preguntas, dudas, y un largo camino por recorrer. Que hay razones escondidas.
No sabes si esto es una parada, una opción en el camino, o el principio de muchas cosas.
Sólo sé que no puedes cambiar lo que fue, solo sé que manda el corazón, y que en la lucha cabeza - corazón, hay batallas perdidas.
Ahora, ni siquiera existe el ahora.
Esperar como parte de nuestro camino.
jueves, 11 de abril de 2013
Nuestro mundo genial.
Nuestra
relación desde el primer momento fue como un reloj de arena. No sabíamos qué estábamos haciendo, aunque sí
que algo estábamos construyendo.
A veces no
sabes si estás volviendo hacia atrás, si has adelantado la parte de la película
que no te gustaba, o si te has quedado en el mismo instante en que todo pasó a
cobrar especial sentido.
Sabes que ha
sido culpable de sentimientos encontrados, de ilusiones rotas.
Una vez leí
que nunca hay que tomar las decisiones
hasta que sea necesario, y así lo hice.
Construir un
principio, muchas veces es la mejor manera de no llegar nunca al final.
Empezamos nuestra historia porque por mucho que llueva hay huellas que no se
borran. Empezamos porque comencé a creer que acabaría de la mano de cualquiera,
precisamente porque esa mano no sería la tuya. Porque todos sabemos retirarnos
a tiempo, y había llegado mi momento.
Constantemente
suelo recurrir a terceros, quizás porque si aconsejas en primera persona corres
el riesgo de parecer arrogante. Un día leí que “si le das el tiempo necesario a
una persona, termina por mostrarse tal y como es. Te sorprenderán y te
impresionará.”
He esperado
todo lo que ha sido necesario y tengo todo por lo que he estado luchando.
Nunca he
estado tan feliz como soy ahora. Tengo la estabilidad necesaria para seguir
aquí. A su lado.
Me levanto
sabiendo que no estoy sola. Aunque tenga todo el espacio para mí en la cama. Pero sé que está ahí, al otro lado, a mi lado.
Quizás para todo
hay una primera vez. Para mí no tiene tanto valor las primeras veces, sino el
volver a intentarlo. Y no hay mejor sitio para intentarlo que a su lado.
Tengo la persona
con la que compartir mi vida. Por fin, y si no se mueve de mi lado seguiré
siendo feliz para siempre.
Escuché entre besos “Pues
que no será fácil, va a ser muy duro. Tendremos que esforzarnos todos los días
y quiero hacerlo porque te deseo. Quiero tenerte para siempre, Tú y Yo todos
los días”, y ha sido la mejor decisión que he
tomado nunca.
Es la pieza que me
completa. Y estoy segura que por muy difícil que sea saldrá bien.
Sabrías bien
de que te hablo si la hubieras mirado a los ojos. Si hubiera rozado tu mano…Si
te hubiera robado cada segundo amargo para cambiarlo por millones de sonrisas.
Dime qué quieres que sea y lo seré por ti.
(CL)AMOR
Nuestra
relación fue como un reloj de arena. Yo le di la vuelta y ella comenzó a jugar.
Sin dejar
las cosas claras me enseñó las instrucciones del juego a base de descargas.
Ella si
sabía exactamente las instrucciones. Qué hacer cuando todo hubiera acabado. Qué
hacer cuando aún nada había empezado.
Con ella
nunca se sabe si estamos en el momento adecuado. No sabe en qué dirección va,
ni qué consecuencias tendrá todo.
Con ella nunca
se sabe si correremos juntas o caminamos en direcciones contrarias. Es pura
magia.
Siempre
recurro a citas de terceros porque si lo haces en primera persona corres el
riesgo de parecer arrogante. Una vez leí que “si le entregas el tiempo suficiente a una persona, ésta te emocionará.
Te sorprenderá”. Dudo que aún tenga que esperar más. Lo hice y no tengo
nada a lo que agarrarme para seguir.
Con ella no
dudo. Sin ella tengo todas las dudas del mundo. Si me lanza al vacío otra vez,
si me deja ir de nuevo no podré darle nuevamente la vuelta al reloj.
Todos
sabemos retirarnos a tiempo, y yo sabía que había llegado mi momento. Hay
huellas que por mucho que llueva, no terminan de borrarse. Y mis huellas no
dejan de gritarme al oído que no me respeta, que no sabe el daño que ha estado
haciéndome, que quiero como nunca he
querido a nadie. Y he querido de la manera más sincera. A quemarropa.
Ahora dudo
entre dejarme llevar, y dejarlo acabar. Dicen que los finales felices se
recuerdan mejor, y tú no dejas de aparecer entre mis pensamientos.
En cada
momento negro ha sido una razón para sonreír, para esperar.
En millones
de momentos he creído que esos “Te quiero”, traerían un “Para siempre”.
Da igual que
intente disimular, sigue jugando con nuestro reloj de arena, sin saber si vamos
o venimos, si ahora soy yo o cualquiera de las demás.
El problema
es que no entiende que no es cuestión de lo ocurrido en el pasado, que yo
quiero un futuro y un presente.
Muchas veces
pienso si ha merecido la pena, si aguantar fue la decisión correcta. Muchas
veces pienso si su conducta es fruto de un impulso, o de una necesidad.
Si, hablo de
la extraña necesidad que tenemos las personas de sentirnos pieza importante del
puzzle de los demás. No sé si quiere un puzzle perfecto, o montones de piezas
incompletas.
Que si un
día falto, eche de menos reír a carcajadas a mi lado.
No, a mí
tampoco me divierte estar así, pero ¿Qué quieres? Me he perdido y ahora no se
salir.
Juégatela, quiéreme, siéntelo, déjate
llevar, échame de menos. Seamos felices.
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